jueves, 5 de noviembre de 2026

TENDIENDO EN EL VIENTO. 2026

Durante más de veinticinco años en el collage encontré ese refugio donde el tiempo real y el auto aprendizaje del oficio, me dieron una forma de mirar y vivir. En cada corte y cada unión aprendí a leer las tensiones entre lo que se separa y lo que insiste en permanecer. Allí encontré un camino como en la vida misma, hecho de restos y fragmentos que nunca se repiten del mismo modo, pero hoy siento que ese territorio, sin dejar de ser mío, me invita a recorrerlo desde otros pliegues. No se trata de abandonar lo andado, sino de reconocer que el gesto que me sostuvo durante tanto tiempo ahora necesita abrir ventanas nuevas para continuar. Lo aprendido en el camino —la paciencia del recorte, la intuición del ensamblaje, la escucha de lo que surge del azar— se transforma en fundamento para un desplazamiento más amplio. Cierro esta etapa - en tiempo de fuga - como quien cierra un cuaderno: no para olvidarlo, sino para poder volver a él desde una distancia fértil. Lo que viene nace de la misma raíz, pero reclama otro ritmo, otro modo de estar con los materiales y en particular conmigo mismo que al fin y al cabo en este momento de mi vida, es lo que más me importa. Avanzo hacia ese umbral llevando a memoria de cada collage, sabiendo que todo comienzo verdadero dialoga con lo que ya fue. Abro entonces este nuevo tramo con gratitud y curiosidad, respetando el pulso que guió mi obra hasta aquí y confiando en que, al moverme, el sentido seguirá revelándose en cada fragmento que elija conservar, transformar o dejar ir.
Vamos con el polen en el viento Estamos vivos porque estamos en movimiento Nunca estamos quietos, somos trashumantes Somos padres, hijos, nietos y bisnietos de inmigrantes Es más mío lo que sueño que lo que toco. MOVIMIENTOS. Jorge Drexler

NO ESTAMOS SOLOS... fuimos la razón de vida de nuestros ausentes.

Recordando a Washington, cuya palabra fue siempre un faro desde mi niñez: esa luz persistente que alumbra mi camino y ese viento que agita mis expectativas, aún hoy. Una tarde de 2014, unos amigos me avisaron que Washington estaba internado en el sanatorio local. Apenas regresé del trabajo, sin pensarlo, fui a verlo. Lo encontré acompañado por un amigo y su hermana. Estaba de pie, apenas recostado en la cama, con una bata blanca y una sonda en la mano. Frágil, pero aún dueño de su temple. Pidió que nos dejaran a solas. Cuando salieron, me miró con una intensidad que aún recuerdo y dijo: —Anda a tu casa y trae todo lo último que hayas hecho. Quiero verlo. Lo miré desconcertado. —¿Estás loco? ¡No es momento para eso! Pero insistió. Con voz suave, agregó que también llevara hilo y palillos. Quería hacer un tendal en la sala. Me dejó sin palabras. —¿Y si entra la enfermera? —pregunté, un poco en broma. —No pasa nada, todo está bien —me dijo con esa calma suya, tan propia. Salí de la habitación. Fui a casa, recogí mis trabajos, el hilo, los palillos, y regresé al sanatorio, que estaba a sólo a unas cuadras. Cuando entré con un rollo de cartulinas y una bolsa de nylon, me miraron con sorpresa. Armé el tendal entre la bisagra de la puerta de entrada a la sala y una ventana. Con cuidado, colgué cada trabajo. Washington comenzó a recorrerlos uno por uno, con esfuerzo visible, pero con una atención casi sagrada. Se detenía ante cada obra, volvía sobre otra, observaba en silencio, como si leyera algo que sólo él podía ver. Yo lo miraba parado al lado de la cama, en silencio también, con el corazón apretado. Sabía que estaba siendo testigo de algo que después supe que era irrepetible. Cuando terminó, se volvió hacia mí. Se acercó con lentitud, apoyó su mano libre en mi hombro y me dijo: —Rodolfo querido no sé bien adónde vas, pero estoy seguro de que vas. Es tuyo y de nadie más. Lo tengo claro, pero por favor, viaja sobre todo a Europa. Allí aprenderás y descubrirás lo que necesitas para encontrar lo que buscas, para Ser lo que haces. En esa sala flotaba algo inexplicable. Era como si el tiempo se hubiera suspendido para permitirnos ese momento. No lo comprendí del todo entonces, pero con los años, lo fui sabiendo. Desarmé el tendal en silencio. Enrollé los trabajos mientras él, fatigado, llamaba a la enfermera para acostarse. —Bueno… mañana paso a verte —le dije al despedirme. Él sonrió con esa expresión suya, difícil de saber si era serena o triste. —Querido... ya no nos veremos más. Me abrazó con su brazo libre. Y antes de dejarme ir, susurró con la misma sonrisa: —Europa te espera. Salí. En el pasillo, la enfermera llegaba y los acompañantes seguían esperando. El camino de regreso a casa fue largo. Extrañamente largo. No sé si en el fondo quería llegar. Unos días después, falleció. Una noche de octubre del 2017, cuando inauguraba mi primera muestra en Europa —en el Centre Ovidi Montllor de Alcoi en la Comunidad Valenciana— mientras un guitarrista japonés interpretaba una obra de Agustín Barrios... mi mirada deambulaba entre el público presente y entonces lo vi mirándome con su sonrisa calma de siempre y alli sentí que no estaba solo.

martes, 11 de agosto de 2026

Participación en la muestra colectiva PASILLO DE ARTES. 8 de Agosto 2026. Santa Lucia





 

Fotos / Leonardo Quiroz.
Fotos / Josefina Alvarez de Ron





Fotos / Claudia Moreira

sábado, 8 de agosto de 2026

LA DESILUSTRACION. Serie presentada en la muestra colectiva PASILLO DE ARTES. 8 de Agosto 2026. Santa Lucia




viernes, 24 de julio de 2026

EL COLLAGE… esa puerta a las tentaciones. Serie 2020 sobre cartón.

El collage desde el compilado de imágenes originales, su posterior tratamiento en fragmentación y pegado propone un significado nuevo y diferente a las mismas. El orden se altera y desde ese acto se abren otros caminos tanto en lo físico como en lo interpretativo. Tal vez allí se pueda valorar al collage debidamente como un acto esencialmente valioso en la interpretación de realidades imaginarias o reales y su intervención desde su propuesta de deconstrucción o reordenamiento según sean las circunstancias. El collage permite tal vez de una manera más explícita y natural que otras expresiones de Arte la posibilidad de "la deconstrucción de uno mismo" y desde allí el camino nos conduce a lo más personal, aunque no lo alcancemos. Pero vale la pena dejarse tentar.

BLUES DEL QUIETO. Collage sobre papel Markatto 240 grs. 2023

Hoy, en nuestros baúles verticales, vivimos infelizmente felices, aferrados a ese confort único y personal hecho de objetos, historias, diplomas y formaciones; de variados sentimientos, ideas, sueños y tentaciones.

jueves, 23 de julio de 2026

Antoni Miró: "La iniciativa cultural que porta avant Rodolfo Torres a Uruguai és d'un gran mèrit i ens encanta poder ajudar des de la Càtedra de la Universitat d'Alacant"
Cadena SER https://share.google/nD2cC5EahS2bFgvI2
Desde La Madriguera Libros, planteamos la idea de generar una especie de archivo de personas de nuestra localidad vinculadas al arte en sus distintas ramas. Es así que surge un breve ciclo de entrevistas: "En La Madriguera". Conocer de alguna manera cómo cada artista se vincula al arte, recuerda su infancia en Santa Lucía y cuáles son sus motivadores a la hora de crear. Esperemos lo disfruten tanto como nosotros. PRODUCCIÓN: José Ferraro - Valentina Caravatti CÁMARA Y EDICIÓN: Valentina Caravatti Marzo 2026

miércoles, 22 de julio de 2026

Encuentro con Josep Sou, Sofia Bofill y Antoni Miró en el Mas Sopalmo. Octubre 2023. Foto de Eduard Torres.

martes, 21 de julio de 2026

Candombe Asociación Intercultural,Valencia. Taller de Collage. Viernes 17 de Julio 2026

Candombe Asociación Intercultural,Valencia. Grupo Voces Una tarde para crear, compartir y disfrutar. Así fue el taller de collage colaborativo dirigido de forma digital por Rodolfo Torres desde Uruguay, mientras nosotras nos reuníamos en Candombe, en València. Entre recortes, conversaciones, risas y mucha creatividad, las mujeres del grupo Voces construyeron mucho más que un collage: un espacio de encuentro, aprendizaje y expresión.
Fotos / Moises

Durante más de veinticinco años en el collage encontré ese refugio donde el tiempo real y el auto aprendizaje del oficio, me dieron una fo...